Amaneceres de abril, madrugones de buitres en Améscoa/Urbasa



Buitre en vuelo sobre preamanecer en Arantzaduia
Foto de archivo propio

        Amaneceres de abril,

        madrugones de buitres

 

            Apirileko egunsenti,

            saiak goiz jaiki

                

Las parejas de buitres leonados ponen un único huevo al año, entre los meses de enero y febrero. De la incubación se encargan, en alternancia, ambos miembros de la pareja, y el huevo, normalmente, eclosiona entre marzo y abril. 


El pollo, al nacer, pesa cerca de 200 gramos, y está poco protegido, por lo que la madre debe proporcionar calor al recién nacido.


A partir del primer mes, el plumaje se hace más denso y la temperatura exterior es más elevada, con lo que el pollo puede ya quedar solo con más frecuencia en el nido.


Nido con buitre leonado y pollo
Foto facilitada por Daniel García Mina

La pareja puede y debe salir a buscar alimentos. Es obligado, al haber una boca más que alimentar. El tiempo es más propicio y empieza a haber más ganado en la Sierra y, en consecuencia, más posibilidades de carroña..


Los buitres madrugan mucho y aunque el sol se demora todavía en su salida, se aprecia esto desde la distancia. Yo percibía como una nube de buitres en vuelo sobre el circo del Nacedero, desde casi tres kilómetros al Oeste, donde estaba situado, algo que vi repetirse con frecuencia a partir de primeros de abril. Ignoro si desentumecen los músculos que mueven sus alas aprovechándose de las brisas matinales y de las corrientes ascensionales que generan.


Los he visto a hora muy temprana, en el preamanecer, desde donde tenía mi puesto de caza de crepúsculos matutinos.


Buitres volando durante el preamanecer sobre el Circo del Nacedero.
Foto de archivo propio.

Tras ese calentamiento, parecían ir tomando posiciones. Unos ejemplares, en número muy reducido, se situaban sobre ramas despejadas de las hayas dominantes, y parecían vigilar la posible existencia de carroña en el territorio circundante. Y el resto, se posaba en grupos bastante numerosos sobre lugares más o menos altos, bien situados para poder emprender el vuelo sin esfuerzo excesivo.


Cerca de donde yo solía colocarme, habían elegido un haya que ocupaban siempre entre uno y tres buitres. No compartían mucho tiempo la tarea, ya que en menos de quince minutos, solo quedaba uno de ellos y siempre en la misma posición. 


Buitre sobre rama con visión sobre el Raso de Urbasa.
Foto de archivo propio


Comprobé más tarde que desde su puesto, y teniendo en cuenta que la rama estaba situada a buena altura y que su visión es mucho más sensible y aguda que la del ser humano, dominaba buena parte del Raso de Urbasa.


Yo seguía a lo mío, que era la observación del crepúsculo matutino, pero no podía menos que retener las maniobras, perfectamente organizadas, que realizaban los buitres.


Como los tres primeros kilómetros del lado Oeste de Limitaciones han sido cultivados y existen aún parcelas cerradas o semicerradas y numerosas bardas de endrinos y espinos, la observación para los buitres aquí es más dificultosa. 


Hay hayas dispersas y muchos obstáculos que dificultan la visión. Pero sí hay buenas posibilidades de hallar carroña por la existencia de ganado (bovino, equino y ovino) y los buitres lo saben. 


Buitres volando sobre el Km 3 de la Brecha Vieja 
de Limitaciones de Améscoa.
Foto de archivo propio

Dadas las dificultades de visión volaban en grupo amplio sobre la zona (como si fuera un vuelo de reconocimiento) hasta el kilómetro 3,5 aproximadamente, cerca de la fuente de Zulokoiturri y se posaban en sus proximidades. En ese vuelo, oteaban toda la franja de Limitaciones del Ginebral, la Barranca, Arantzaduia, hasta las Majadas de Eulate. Y ahí se paraba a reposar toda la troupe.  


Grupo de buitres posado tras los corrales de los García de Albizu 
en Limitaciones de Améscoa.
Foto de archivo propio


Como las explotaciones agrícolas y ganaderas de esta parte de Limitaciones, vienen realizándose desde hace siglos, si no milenios, las maniobras que he descrito como realizadas por los buitres, parecen estar en su ADN y nacer los pollos con los recorridos aprendidos. 


Y así será, claro está, mientras haya agricultura, ganado y buitres en Limitaciones. Y alguien para escribirlo. Que no falte.


Porque, como bien me dijo Jose Miguel de Barandiaran en 1989: "Escriba, escriba, porque lo que no se escribe no existe".

 

1684. Diego Remírez de Baquedano y sus "planes de hierro" en Baquedano

Diego Remírez de Baquedano, ante los planos de la ferrería.


1684. Diego Remírez de Baquedano 

y sus ganicas de enredar.


Hablo de Diego Remírez de Baquedano, (en adelante DRB) Señor de los palacios de Ecala y San Martín, nacido en 1617. Que ya tenía alguna experiencia de roce con sus paisanos de pueblo y de valle, que le impidieron ser llamado Señor de San Martín, solo Señor de su palacio, pero no de su pueblo, que ya se gobernaban ellos, sus vecinos. Y eso le tenía amargado al hombre.


Con 67 años vividos, 19 de ellos de viudedad, y pocos sueños cumplidos, pensó en enredarles un poco a los vecinos de Baquedano en particular. No tenía suficiente entretenimiento con los de San Martín y Ecala y quería ampliar el círculo de sus litigios. Y para ello planteó la instalación de una ferrería en Baquedano, que ya suponía no iba a gustar. Y en previsión de ello, nombró procurador a Martín de Aldunate.


Reunión de DRB con Aldunate para tratar de la ferrería

Utilizó como argumento el privilegio concedido a un ascendiente suyo, Juan Fernández de Baquedano[1], en 1469, por la corona navarra, ‘en premio a los buenos servicios que por defender la frontera, ha hecho grandes sacrificios y le han quemado su casa dos veces otorgan el privilegio de fabricar ferrerías en los montes y sierras de Encía  y en los términos de Amesqua, Arana, Abárzuza e Ibiricu y sacar mineral de cualquier metal para las ferrerías y hacer leña y carbón. Durante veinte años estarán libres y quitas y después pagarán los derechos anuales como cualquier ferrería del Reyno.


Enterados en Baquedano, se reunió el Concejo el 4/1/1684 y recuerdan el Privilegio concedido por Carlos I  “en que les dio facultad para labrar, edificar y fraguar una herrería en sus propios términos y en el sitio llamado Urederra o Ubagua”.


Reunión del Concejo de Baquedano ante 
la intención de DRB de instalar una ferrería


Nombran como procurador a Joseph Cuadrado.

Y establece que:

1.- Baquedano tiene su propio territorio amojonado para uso y disfrute de vecinos y residentes.

2.- Por su término pasa el Urederra y han tenido, en virtud del Privilegio, una ferrería, que se llama la”segunda”. Que causó muchos gastos. Que ahora está derruida y no se ha reedificado por falta de medios.

3.- Améscoa Alta y Baja tienen sus términos comunes distintos de los de los pueblos.

4.- DRB es vecino de San Martín y puede gozar de los términos comunes del valle pero no de los de Baquedano.

5.- El Privilegio es para los términos comunes de Améscoa, Arana, Abárzuza e Ibiricu. No otros y menos para los de Baquedano.

6.- Si se construyese la ferrería causaría graves daños por el corte de árboles y daños en hierbas y sembrados por las cabalgaduras necesarias en una ferrería.

 

Aldunate, procurador de DRB, impugna el artículo 4º.

En Pamplona, el 5/05/1684 la Corte aprueba la impugnación.

 

Aldunate quiere probar que:

1.- DRB es dueño del palacio de Ecala y tiene el privilegio citado.

2.- En Améscoa Alta y Baja hay dos ríos. El Uiarra es de verano y en invierno lleva muy poca agua si no es cuando hay grandes lluvias. El Urederra es perenne y caudaloso y tiene su origen en Ubago, término de Baquedano.

3.-Ubago es montuoso y lleno de maleza. En su entorno no hay heredades fructíferas.

4.- Puede construir la ferrería por el privilegio

5.- La instalación de la ferrería sería beneficiosa para Baquedano.

6.-En el sitio previsto no hay ni presa ni construcción alguna, ni ruina que evidencie la antigua existencia de una ferrería.

7.- El Urederra pasa por diversos lugares del valle. Pero la ferrería no se puede hacer en el común, porque el común es Inzura y allí no hay altura para hacer una presa, ni se puede hacer carbón cerca.

 

Testigos de Aldunate

.- Martín de Iriarte, (Baríndano, 54 años)

1.- En Baríndano se sabe que DRB es dueño de los palacios de Ecala y San Martín.  Y sobre el Privilegio, se remite a lo que diga la Justicia.

2.-El Uiarra es río de verano. El Urederra es caudaloso y perenne. Nace en Baquedano comprenso en Améscoa la Baja en Ubago.


Río Urederra en Baquedano

3. Ubago es montuoso y áspero y no hay heredades fructíferas.

4.- Se remite a la Justicia

5.- La ferrería sería beneficiosa para el pueblo por la cercanía, consumo de frutos y trabajo para la gente.

6.- En el sitio previsto no hay presa. Cerca hay una pared con vestigios de tres ventanas. Ha visto diferentes pedazos de escoria. Tiene oído que los de Baquedano tuvieron allí su propia ferrería.

7.-El Urederra pasa también por términos de Gollano, Artaza y Baríndano. Si se intentase poner allí ferrería, se opondrían como los de Baquedano. Como término común queda Inzura, llano y alejado de donde se puede hacer carbón.

Esto sabe y no firmó.

.- Sebastián Sanz, (Baríndano)

3.- No hay en el sitio ni puede haber heredades fructíferas por lo montuoso y mala calidad de la tierra.

Al resto de  los artículos responde como el anterior.

.- Juan González de Ezquerecocha, (Baríndano, 43 años)

3.- Hace ocho o nueve años Martín Sanz, vecino de Baquedano, sembró allí y solo sacó cinco o seis almudes de alholva.

Al resto de  los artículos responde como el anterior.

Otros cuatro testigos de Baríndano, Zudaire y San Martín. Testifican lo mismo.

 

Testigos de Joseph Cuadrado,

.- Juan de Arteaga, (Gollano, 56 años).

1.- Desde que tiene memoria siempre ha sabido que Baquedano siempre ha tenido el término de Ubago como propio y privativo.

2.- También ha oído a muchas personas mayores que en Ubago los de Baquedano tuvieron una ferrería. Él mismo ha visto vestigios de piedras y maderas encajadas.

3.- Es público y notorio que Améscoa Alta y Baja tienen sus términos comunes distintos de los propios de los pueblos.

4.- Se remite a la merced y a la Justicia.

5.- Causaría graves daños a Baquedano  por el corte de árboles que habría que hacer, las hierbas y pastos consumidos y el paso de las caballerías.

.- Juan de Urra, (Larraona, vecino de Artaza, 60 años)

2.- Oyó a su padre que vio vestigios de una ferrería. Él también ha visto una pared de 23 varas de larga.

Al resto de los artículos responde como el anterior.

Otros nueve testigos de Gollano, Baríndano, Zudaire, Artaza y San Martín responden lo mismo.

.- Francisco de Lazcano, (Cegama, vecino de Zudaire, 39 años).

2.- Durante un año ha hecho carbón en Urbasa. Ha trabajado en una ferrería. Por orden de los regidores de Baquedano ha examinado el lugar. Toda la presa está hecha con “obra de manos de cantería”, abierta la peña y ha visto un paredón en la parte de abajo y maderas clavadas.

5.- La ferrería produciría mucho daño a Baquedano ya que se necesitan unas 150 cabalgaduras y “se suelen sacar 4000 cargas de carbón”.

.- Juan de Apeztegui (Erasun, 51 años)

2.- Trabajó en la sierra de Urbasa, residió en Baquedano y ha trabajado en ferrerías.

Ha visto el lugar, la pared y tablas.

5.- Causaría un gran perjuicio por las 150 caballerías y bueyes. Algunos pobres podrían trabajar a jornal.

.- Pedro de Elizalde (Erasun, 52 años)

2.- Trabajó en la sierra de Urbasa y residió en Baquedano.

Hoy ha estado con los regidores de Baquedano para ver el lugar. Hay vestigios de maderas y tablas para detener el agua y en el bocal y cequia ha visto un paredón.

5.-Gran perjuicio por las 150 caballerías. Solo se beneficiarían algunos pobres.

.- Diego de Goya, (Cegama, vecino de Zudaire, 52 años)

2.- Hoy ha visitado Ubagua con los regidores de Baquedano. Por haber trabajado en la cantería de algunas ferrerías, está seguro de que allí hubo edificio de ferrería.

5.- Responde igual que los anteriores

 

SENTENCIA

En Pamplona en Cortes, a 14/05/1684

Fallamos no haber lugar a lo pedido por el dicho DRB a quien le reservamos su derecho a salvo para el que lo tuviere como y cuando y contra quien tuviere le conviene”.

 

.- Apela Aldunate

1.- DRB es sucesor y legítimo heredero de la persona a quien se concedió el Privilegio.

2.- En el Privilegio no se diferencia entre terrenos propios y comunes de Améscoa.

Pide que se confirme la sentencia y expone nuevamente todos los argumentos. Además afirma que el privilegio que se concedió a D. Juan Fernández de Baquedano se dio en unas circunstancias muy distintas, anteriores a la “feliz unión deste Reyno con el de Castilla”

Aldunate presenta el testamento que hace Mosén Gonzalo Remírez de Baquedano, Merino mayor de Tierra de Estella, dueño del palacio de Ecala, en el monasterio de Santo Domingo, el 9/3/1424, por el que crea el mayorazgo.

Aldunate dice también que no se cortarán árboles fructíferos para pasto como encinas y robles. Las hayas, aunque son fructíferas, no  se computan como tales en el Valle y cualquiera puede cortarlas.

Además no se necesitarán 150 caballerías.

El privilegio es auténtico pues se ha sacado del Archivo de Comptos.

Los de Baquedano deberían presentar el suyo.

 

.- Responde Cuadrado

El perjuicio es cierto

Baquedano no necesita presentar su privilegio.

 

SENTENCIA

En Pamplona, a 24/02/1685: “Fallamos que debemos confirmar y confirmamos como bien y justamente  pronunciada”.

Cuadrado pide que en la sentencia se especifique que DRB no puede construir ferrería ni en Ubago ni en cualquier lugar del término de Baquedano.

En Pamplona, el 6/04/1685 la Corte declara que en la sentencia están comprendidos, no solo el término de “las herrerías viejas, llamado Ubago”, sino también todos los términos propios y comunes de Baquedano.

Aldunate pide que se anule esta declaración pero el 23/05/1685 se vuelve a confirmar.

 


AGRADECIMIENTO: Esta información me fue facilitada, en forma de apuntes, por Carmelo Urra Echávarri, que tomó las notas del litigio en el ARGN. Gracias a informaciones como estas y como otras que recibo, en forma de texto o de imágenes, puedo transformarlas en materia accesible para mejor conocer la cultura e historia de este valle.

[1] Esta concesión le había sido dada el 28 de septiembre de 1469 y le fue confirmada en 1479. 

 

Paco Ruiz, sus consejos y la hierba de los ballesteros

Paco Ruiz de Larramendi Leunda 

Francisco Ruiz de Larramendi Leunda (1937-2017), Paco Ruiz, sabía mucho de la sierra. No solo por los años que había vivido en ella, sino porque la amaba. Y contagiaba fácilmente ese amor por esa tierra indómita.


A lo largo de muchos años de amistad nos fue transmitiendo ese amor que él sentía en pequeñas dosis, de forma casi inadvertida. Y una parte del conocimiento en que se sustentaba.


Hoy, que nos vemos privados de poder envolvernos en sus nieblas, deleitarnos con sus crepúsculos y caminar por sus rasos y por sus hayedos, le añoramos a él y recordamos con cariño aquellos consejos para el camino que nos daba al emprender la andada.


Hace poco Juan Carlos Urra me envió una fotografía del eléboro, tomada en la Aldaia de Zudaire, y me vino a la memoria una experiencia que nos contó Paco al respecto habida con dicha planta. Y que nos sirvió de prevención, porque la veíamos con frecuencia, tanto en el hayedo como en terrenos despejados y resultaba bastante vistosa como para que tentase tocarla.


Eléboro en la Aldaia de Zudaire a final de febrero
 y a primeros de abril en Arratondo. Foto primera facilitada 
por Juan Carlos Urra y segunda, de archivo propio.


Nos contó Paco que, tras haberla manipulado en una ocasión, tuvo luego una serie de problemas cutáneos, derivados de haberse tocado cara y párpados con manos y dedos con los que había tocado la planta.


Efectivamente, el eléboro, eléboro fétido, (Helleborus foetidus), que esa es la planta en cuestión, es una planta perenne que crece en zonas de montaña, que puede alcanzar medio metro de altura. Y florece en invierno y en primavera.



Esquema morfológico del eléboro fétido

Es ligeramente tóxico para personas y ganado, aunque, por ingestión, no llega a ser mortal.


Se ha llegado a decir que su ingestión podía ser letal y es legendario su uso en el envenenamiemto de flechas y dardos, para que las heridas causadas por los mismos fueran agravadas por la ponzoña del eléboro y causaran la muerte. De ahí la denominación de “hierba de los ballesteros” o “de los arqueros”.


Imagen fantasiosa de un arquero inglés de longbow (arco largo) 
preparándose para impregnar de veneno una flecha.

La intoxicación sería producida por los glucósidos cardiotónicos que hacen efecto sobre el corazón y por las saponinas, que son tóxicas para el aparato digestivo.


La manipulación del eléboro y el contacto con la piel pueden causar irritación de la misma, llegando a producir ampollas.



 

Urbasa y el fitness del pito negro

Tocón de haya viejo muy empapado, recién trabajado
 por un pito negro con virutas de madera grandes y muy húmedas.
Foto facilitada por Carlos García Iñiguez.
 

El picamaderos negro, Dryocopus martius, se castiga de vez en cuando con duros y, aparentemente, frenéticos ejercicios sobre viejos troncos de árboles vetustos o tocones ya extintos en los hayedos de Améscoa y Urbasa. No lo hace para estar en forma, lo hace a fin de alimentarse.


Pito negro trabajando sobre madera seca, 
con lo que salta viruta menuda

Es el pájaro carpintero más grande de Europa, de 40/50 cm de largo y 60/70 cm de envergadura, de plumaje completamente negro, salvo un copete rojo en la cabeza de los machos y una mancha roja en la nuca de las hembras.

Se reproducen de marzo a julio. Construyen el nido en un hueco grande habilitado en el tronco de un árbol viejo y situado a considerable altura. La puesta es de tres a seis huevos, incubados por los dos miembros de la pareja, que igualmente se ocupan de su alimentación. Tras un mes de permanencia en el nido, lo abandonan.

Me dice Carlos que estos nidos son con frecuencia, aprovechados más tarde por mitxarros.

Es residente en el hayedo de Améscoa y Urbasa.

Es muy difícil llegar a verlo, pero no es raro oírlo cuando está en plena tarea de picar madera. Actividad a la que se dedica para alimentarse de insectos devoradores de madera que localiza en árboles viejos, perforando la debilitada estructura leñosa mediante su largo, duro y potente pico. Perfora la madera, la penetra y se alimenta de las hormigas y escarabajos que encuentra en su interior.

Mi amigo Carlos me ha remitido la magnífica foto que he reproducido en la entrada, que muestra un tocón, empapado por la lluvia, del que la madera se ha desprendido en virutas grandes, ante la actividad del pito negro.   


Menos tienen más y más tienen menos


Gutxik gehiegi dute, eta gehiegik gutxi dute

Toda circunstancia es oportunidad para el enriquecimiento

A lo largo de la historia de la humanidad ha quedado probado que, inexorablemente, tras conflictos, crisis y catástrofes, sea cual sea la causa y la duración, los ricos acaban siempre más ricos y los pobres acaban siempre más pobres.

 

Gizateriaren historian zehar frogatuta geratu da, ezinbestean, gatazka, krisi eta hondamendien ondoren, arrazoia eta iraupena edozein izanda ere, aberatsak beti aberatsago amaitzen direla eta pobreak beti pobreago.


Y provocar conflictos para lograr beneficios rápidos parece haberse convertido en una maniobra rentable que empezamos a ver en este siglo XXI. Y que está en pleno apogeo en este año de 2026.   

Lo que está contribuyendo al efecto que denuncio en el título de esta entrada. Y lo denuncio, porque, aunque no es tarea de este blog, me queda vergüenza suficiente como para hacerlo.

Ya los economistas hablaban del "efecto Mateo", por lo que decía San Mateo, en la parábola de los talentos que menciona en su Evangelio: "Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará". Y explicaban así la progresiva acumulación de riqueza en manos de unos pocos y el progresivo empobrecimiento del resto.

En estos momentos parece haberse dado un paso más. Y es el de generar varios conflictos, con víctimas directas e indirectas, con un empobrecimiento general de millones de personas para el enriquecimiento de un ramillete de individuos o de empresas.

Ahí lo dejo, al menos para la reflexión.


Hay una brecha que suprimir, no que ensanchar


 

Gollano, 1665. Lo de "untar" a la justicia viene de antiguo

La Justicia no ha sido nunca ciega en la Historia

Los Baquedano del Palacio de Gollano tenían una larga tradición de roces, por decisiones arbitrarias varias y desavenencias con los vecinos del lugar, donde no residieron nunca de forma continuada. 


Uno de los miembros de esta saga, Antonio de Baquedano y Ozta, Señor de los Palacios de Gollano, Lácar y Olcoz, había casado con Ana María de San Cristóbal y Ballesteros. De su matrimonio, tuvieron como hijos a: Ana María (1644), Teresa (1646), Fernando (1648), Juan (1652), Catalina (1654), Josefa (1656), Andrés (1658) y estando embarazada de Diego Antonio, en 1660, falleció el progenitor, Antonio de Baquedano.


En marzo de 1665,  Ana María de San Cristóbal, pidió  para su hijo Fernando, menor de edad todavía, la jurisdicción civil y criminal del lugar de Gollano, para lo que aportó como "argumento" 700 ducados.


Se aprovechaban de la política seguida para la recaudación por la Hacienda Real en Navarra, mediante la venta de cargos, títulos, oficios y privilegios. Y se recaudaba tanto o más, por el pago que hacían por las concesiones los que las solicitaban como por los pagos que hacía los que las rechazaban para conseguir que no llegasen a producirse o que se retirasen, una vez producidas.


Había, en este caso concreto de Gollano, un lamentable precedente, y precisamente se había producido en la concesión real a Fernando de Baquedano, abuelo del menor, para el que se hacía la petición. A su abuelo, reitero, dueño y señor del Palacio de Gollano, se le había otorgado por concesión real “la jurisdicción baja y mediana del Estado de Hijosdalgo de dicho valle de Amescua la Baja, habiendo ofrecido servir a Su Majestad con 2.000 Ducados”. Esto ocurría en 1630 y era un sólido "argumento" para apoyar su petición.


A lo que se opuso el Valle de Améscoa Baja y afirmó que su alcalde se responsabilizaba de la jurisdicción baja y mediana sin necesidad de ‘otra persona alguna’. Y el Rey retirò la concesión. Pero para que el Rey retirara la concesión, el Valle debió "ofrecer servir a Su Majestad  con 2.500 Ducados porque no tuviese efecto la gracia hecha al dicho D. Fernando de Baquedano’. Esto ocurrió en mayo de 1630.


Dibujo fantasioso del Palacio de Fuerte Gollano

Volvemos pues a la petición de Ana María de San Cristóbal para su hijo Fernando. Se repetía la petición 35 años después, pero con una “untada” menor. La viuda y su hijo no tenían derecho alguno a optar a la jurisdicción civil del lugar de Gollano, pero habían puesto 700 ducados en la balanza del Consejo Real de Navarra.

Y el Valle tuvo que aportar un "argumento" de 600 ducados para negarse al caso de Gollano y 1.500 Reales más para conseguir que la expresa prohibición se haga extensiva a todos los lugares del Valle. 


Ya existía un precedente en el intento de José Remírez de Baquedano, en 1621 en ser tratado como Señor de San Martín, en que tras la oposición de los habitantes del lugar, obtienen éstos sentencia favorable, en 1623, por la que ‘de aquí en adelante, no se intitule ni llame, Señor de San Martín, por escrito, ni de palabra’.

En definitiva, la petición no era razonable y debìa ser rechazada, pero para que fuera rechazada y todo quedase como estaba, todos los vecinos del Valle tuvieron que pagar. Aún teniendo razón. El único que salió ganando fue la Hacienda Real, que cobró a los que tenían razón por tenerla.


Por terminar. Fernando de Baquedano y San Cristóbal, (Lácar, 1648), nunca vivió en Gollano. Contrajo matrimonio en 1671 con Francisca de Rada y Azpilcueta. Se avecindaron en Estella. En 1686 fue acusado, junto a otros vecinos y jurados, de abusos en el ejercicio de sus cargos. Falleció en 1708. 


De su matrimonio con Francisca de Rada nació José Antonio de Baquedano y Rada, I Marqués de Fuerte Gollano. Pero de eso hablaré en otra ocasión.